Algunos animales utilizan una curiosa estrategia de defensa,
hacerse el muerto, la inmovilidad absoluta. Los humanos tenemos una equivalente
que es hacernos el tonto, adaptación de la anterior a la condición sapiens,
pero Rajoy, con mucho, prefiere la primera, la original. No es que lo critique;
yo, por ejemplo, que no soy lo que se dice un nadador, hace tiempo que descubrí
como mejor técnica para flotar hacerme el muerto. Así que vaya por delante mi
comprensión y solidaridad. Desde luego no sirve para la travesía del Estrecho,
ni siquiera para la del embalse de mi pueblo, sólo es útil para no hundirse
demasiado rápidamente. ¿Si es eso lo que se busca…?
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22 jul 2015
13 sept 2014
La discordia nacionalista
La solución territorial autonómica no fue una ocurrencia de
los legisladores del 78. La II República (1931) ideó un estatuto de autonomía
para Cataluña en un intento de neutralizar el impulso soberanista que había
llevado a la proclamación del Estado catalán por parte de políticos municipales
de Esquerra, aprovechando el vacío momentáneo por la caída de la monarquía. La
posibilidad de otorgar otros tantos a aquellos territorios que lo reclamaran,
con ciertas condiciones, era obligado en justicia para que no se entendiera el
primero como mero privilegio, obtenido en un tours de force oportunista del catalanismo.
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