Si lanzamos una moneda al aire las probabilidades de que
salga cara o cruz son las mismas, 50% para cada una. De hecho si las tiradas se
prolongaran al infinito el resultado, dicen los matemáticos, sería siempre el
empate. Por extraño que parezca el resultado más probable en una asamblea de
3030 miembros que vota SI o NO es el empate, o sea, 1515 para cada opción.
Naturalmente para eso se necesitaría que sus componentes fueran elementos no
pensantes, como las monedas. Cualquier actividad cerebral introduciría
variantes que destrozarían las matemáticas. Y si se supone que el grupo tiene
una cierta homogeneidad en su pensamiento, como debe ocurrir en un partido
político o candidatura, y la pregunta no se refiere a sus preferencias por los
dulces de pascua, el empate sólo se explica por la intervención del maligno,
como sugirió el líder máximo del evento que nos ocupa, la asamblea de la CUP.
Si no se cree en Satanás la opción que nos queda es suponer que la actividad cerebral
de los presentes fue próxima a cero.
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31 dic 2015
28 nov 2015
La coherencia de la extrema izquierda
Es difícil abrir un periódico sin que pueda uno leer aquello
de que la CUP, con sus exigencias radicales, es el único partido coherente del
batiburrillo político catalán. Lo mismo podía decirse del primer Podemos. Lo
mismo se ha dicho siempre de cualquier radicalismo. Desde una proposición que
no ve más solución que hacer tabla rasa, no dejar ni las raíces, cualquier
solución que se base en el consenso, la negociación o el respeto a posiciones
no concordantes y a los caminos ya transitados, son sólo componendas, cuando no
corruptelas o traiciones. Nada más fácil que ser coherente cuando sólo se
atiende a un constructo ideológico abstracto, por mucho que sus partidarios
aleguen que nace de un análisis previo y, por supuesto, certero de la realidad.
1 nov 2015
La CUP
Los marxistas clásicos pensaban que la mundialización de la
revolución no sería posible si no comenzaba en el corazón del sistema
capitalista. Sin embargo triunfó en Rusia. Durante el breve mandato de Lenin esa
idea le llevó a estimular y sostener cualquier impulso revolucionario en las
potencias del centro (Alemania, Reino Unido, Francia…), convencido de que la
propia revolución soviética carecía de futuro si no se lograba el estallido en
la Europa occidental industrializada. Los esfuerzos resultaron fallidos, por lo
que el comunismo soviético se bunkerizó para sobrevivir y los éxitos revolucionarios se
limitaron a algunas zonas de la periferia, cada vez más raras y aisladas a
partir de los sesenta. Al final del siglo la revolución era un recuerdo.
28 sept 2015
28 S... y siguientes
Nos pasaremos muchos años sacando consecuencias de las
elecciones del 27S en Cataluña, pero así, recién celebradas, se me ocurren
algunas como futuribles no descabellados.
Respecto a la independencia seguramente habrá un efecto
similar al que tuvo el fallido referéndum de hace unos meses: hasta los
soberanistas verán tarde o temprano que han retrocedido respecto de la
situación de la pasada legislatura, en votos y escaños, pues, aunque hayan conseguido
la mayoría de diputados, los otros datos les desautorizan para concluir el procés; en esta tesitura nada empieza y
nada acaba, pero de momento quizás cunda cierto desánimo en sus filas; desde luego, nada que no pueda arreglar un nuevo predicador, un nuevo acto de fe. De cualquier modo, las
decisiones a tomar en los próximos días pueden convertirse definitivamente en
una huida hacia adelante en la que será difícil mantener la unidad que han
exhibido hasta el 27. No les arriendo la ganancia.
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