Leo por ahí, en alguien que alerta a Iglesias, que está bien
asaltar los cielos pero que hay que mantener los pies sobre la tierra.
Imposible, varias leyes no debatidas en ningún parlamento, o sea, de las de
pata negra, convierten la acción en pura quimera. La física es así de puñetera,
si eres de carne y hueso nada tienes que hacer por los cielos; si estás en los
cielos nada puedes hacer por aquí, salvo sobresaltar a algún pastorcillo
(difícil porque la legislación laboral hace tiempo que la tomó con el trabajo
infantil) para que te levanten una capilla o algo así ¡Siempre el ladrillo!