Nos trajo Jordi Évole en su programa la voz y la imagen de
Mujica, presidente de Uruguay. Por si acaso no estaba convencido ya, su
presencia me confirmó en la idea de que hay que mirar a América si queremos ver
una izquierda viva, capaz de afrontar los nuevos tiempos. Cierto que a veces sus perfiles se difuminan enterrados en la hojarasca populista que crece en su entorno
y en su propio corazón; pero existe, lo que no es posible afirmar con
rotundidad en otras latitudes.
