Cuando
Stendhal visitó Florencia sufrió un choque emocional ante la excelencia y la
acumulación de obras de arte en la ciudad: cuando salía de visitar Santa Croce
sintió palpitaciones, vértigo, confusión y un estado de ánimo que le indujo al
llanto, según cuenta él mismo. Posteriormente la medicina ha descrito estos
síntomas y los ha denominado “síndrome de Stendhal”. Se da en personas
especialmente sensibles a la belleza y al arte. Precisamente los artistas poseen
una sensibilidad por encima de lo normal. A veces, esa hipersensibilidad roza o
penetra ampliamente lo enfermizo, como son los casos tan conocidos de Van Gogh,
Dostoievsky y otros muchos.
