El acuerdo sobre refugiados suscrito en Bruselas con Turquía
es una mierda. Muchos así lo vemos: hay ayuntamientos que han arriado la
bandera europea de sus balcones en señal de protesta. Pareciera que los
políticos firmantes son extraterrestres o gentes infiltradas desde no se sabe
dónde, que no tienen ni idea de lo que quieren los pueblos a quienes dicen
representar, o que van a lo suyo, que tampoco sabe nadie lo que es. Pero fijémonos
en un detalle: Ángela Merkel estuvo en boca de su pueblo por haber dicho a una
adolescente inmigrante que Alemania no podía acoger a todo el mundo y que lo
sentía pero tenía que ir pensando en su marcha; rectificó y ante la avalancha
siria se mostró acogedora y abrió las puertas del país; despertó las iras del
pueblo más que antes; rectificó otra vez y ahora promueve el acuerdo con
Turquía; de nuevo el pueblo pone el grito en cielo. ¿Cuántos pueblos hay? ¿Cuántas
voces tiene el pueblo?
