Mostrando entradas con la etiqueta socialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta socialismo. Mostrar todas las entradas

1 dic 2017

Morir de éxito o el declive de la socialdemocracia

Tengo para mí que el declive de la socialdemocracia, que se evidencia ya por todas partes, tiene por causa principal el éxito. Muere de éxito. Es decir, alcanzó sus objetivos y, a estas alturas, en estas circunstancias y con aquellos mimbres ya no encuentra curro.

Es una obviedad decirlo, pero la socialdemocracia es un fenómeno propio de la modernidad: necesitaba del seno placentario que proporcionaba el liberalismo pre o protodemocrático. La existencia de una clase obrera numerosa y de ciertas libertades individuales, políticas y de mercado fueron las condiciones para que surgiera un movimiento emancipador con un proyecto de sociedad con fundamentos científicos, como el socialismo. Los numerosos precedentes que se suelen aportar, desde la antigüedad a los tiempos modernos, no son válidos sin más. Quiero decir que no es oro todo lo que reluce, porque ni Espartaco tenía un proyecto de sociedad antiesclavista ni ningún líder de los múltiples, y muchas veces sangrientos, disturbios igualitarios bajomedievales o premodernos hubiera existido fuera de la iglesia y sin el combustible de cierta mitología cristiana alimentadora de esos movimientos, que eran “pobristas” (renuncia a los bienes materiales, voluntaria o forzosa, siguiendo un supuesto mandato evangélico) más que liberadores; lo que no quita para que deban ser analizados como expresión de la lucha de clases en el esclavismo, el feudalismo o el precapitalismo.

18 may 2017

El hundimiento de la socialdemocracia

La socialdemocracia agoniza. Sólo en Portugal se mantiene en el poder un partido socialista, aunque apuntalado por una coalición de izquierdas. En Francia, François Hollande renunció a repetir y su sucesor, Hamon, ha obtenido un ridículo 6%; En Alemania, Schulz va de fracaso en fracaso, el del domingo en su propio feudo, Renania-Westfalia; en Reino Unido, Corbin se esfuerza por llevar el suyo, el Labour party, a la irrelevancia definitiva; no hablemos de Grecia o Italia; En España tres candidatos mediocres, por decirlo con benevolencia, tironean por el dudoso honor de ser el desguazador seleccionado por la militancia. El panorama es desolador; pero hay que decir a continuación que el socialismo europeo muere de éxito.

26 abr 2017

¿Quo vadis, PSOE

La gente de mi edad hemos visto los últimos destellos de la utopía comunista, el motor imprescindible que impulsó al «movimiento obrero», para desmoronarse inmediatamente después aplastada a la par por la realidad que venía del otro lado del «telón» y el escepticismo ciudadano, de éste lado, de que fuera compatible con la democracia liberal, esa que nadie ha logrado demostrar que no sea la única democracia posible, la misma que a esas alturas había logrado más adeptos que el problemático «paraíso proletario»
«…cuando llegó el Estado del bienestar y la “clase obrera” adquirió derechos civiles y sociales, la muralla que el comunismo histórico había construido con esa roca [la “conciencia obrera”] fue derribada por el capitalismo…» José Luis Pardo, Estudios del malestar. Barcelona 2016, pg. 270
Ahora son los socialistas los que hacen agua en todas partes. Lograron éxitos impagables a lo largo del siglo pasado en el proyecto de avanzar hacia la igualdad y la ampliación de derechos sin abandonar el seno del capitalismo, que había logrado cotas históricas de desarrollo convirtiéndolo en bienestar social.