El descrédito de los
políticos y de la política es un síntoma global que afecta a todos los países
con sistemas democráticos. Está en la prensa y en el debate político del mundo
entero. Las causas son oscuras, no así los efectos: crecimiento del populismo y
la demagogia, ascenso de los radicalismos, especialmente de derechas, que
reniegan abiertamente de las instituciones democráticas y de sus mismos
principios, o que mezclan medidas populistas con autoritarismo (desde el
Partido del té a Amanecer dorado, pasando por el UK Independence Party o el
Frente Nacional francés).
17 ene 2014
13 ene 2014
¿Mujeres o hembras?
¿Qué
diferencia a una hembra de una mujer? Justamente lo que va de un animal a un
ser humano. El hecho de que la mujer, como humana, es un sujeto moral. Y eso
¿qué significa?
11 ene 2014
Gobernar para tontos
El ADN de un gobierno no se obtiene apriorísticamente de su
programa sino de su acción legislativa; sin embargo, es revelador analizar,
aparte el contenido de las leyes, algunas cuestiones que pueden parecer, por lo
marginales, desechables. Me refiero a factores derivados de la mecánica
parlamentaria, del análisis de la opinión pública, etc.
La observación del parlamentarismo británico durante el XIX
nos proporciona datos curiosos. Disputaban dos grandes partidos: “whig” liberal y “tory” conservador. Por poco que miremos
advertimos en seguida que muchas de las leyes más progresistas no fueron
aprobadas durante los gabinetes whigs, como cabría esperar, sino por los torys.
Para muchos historiadores existía un pacto implícito entre ambos partidos que
permitía introducir reformas con la mínima oposición posible, al tiempo que
aseguraba al legislador acomodar la ley en cuestión a sus presupuestos
ideológicos, ya que si ellos no tomaban la iniciativa lo harían los opositores,
con resultados menos asumibles.
6 ene 2014
A propósito de la futura (¿penúltima?) ley del aborto
Las sociedades patriarcales antiguas reducían el papel de la
mujer en la procreación a una función instrumental, mero recipiente donde se contenía
y formaba la nueva criatura. Después se encargaba de los cuidados necesarios hasta
que el niño conseguía una cierta autonomía, en torno a los siete años, que
pasaba al cuidado del padre. Naturalmente me refiero a los varones, las niñas
nunca abandonaban el gineceo porque su papel social, como mujeres, no se
consideraba relevante. Con variantes, esto es válido para todas las sociedades
patriarcales, es decir, todas si fuera cierto que la sociedad matriarcal ha
sido más una construcción intelectual que una realidad.
2 ene 2014
La revolución y la conciencia
La crisis ha tenido un efecto político curioso pero esperado
por repetido históricamente: que los ciudadanos de las democracias europeas han
preferido hacer frente a los malos tiempos votando a la derecha, a pesar de que
todo el mundo sabe que esta opción distribuye peor que la izquierda. Pareciera
que en éstos casos importa menos la justicia social, o que la solidaridad se
manifiesta con más dificultad. Crecen las acciones de caridad pero disminuyen
las acciones políticas igualitarias, precisamente cuando más claramente se manifiesta su
necesidad. La explicación no es política, ni siquiera económica: es una
falacia, que ni me molesto en justificar, que en la crisis haya que ahorrar
encogiendo las políticas redistributivas.
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