Acabo de leer un extraordinario artículo de J. Pérez Royo (Reino
de España: la reforma constitucional imposible, 8/11/2015), en él que analiza
cómo la sentencia del T.C. de 2010 sobre el Estatut
rompió el pacto constitucional y funcionó como un golpe de Estado que dejó a la
Constitución fuera de servicio:
«Desde
que el Tribunal Constitucional dictó la STC 31/2010 España carece de "constitución
territorial". Formalmente tiene la misma Constitución y los mismos
Estatutos de Autonomía que tenía antes de que la sentencia fuera dictada, pero
materialmente nos hemos quedado sin Constitución»