29 jun. 2016

Después de la lluvia

Europe after the rain

Cameron, siguiendo la tradición de los premiers británicos en los últimos trescientos años, no ha devuelto Gibraltar, pero puede haber regalado a Rajoy quinientos mil votos. El Brexit ha hundido la bolsa, ha relanzado la prima de riesgo, pero también puede haber hecho temblar la mano de votantes de Ciudadanos y de Podemos y conducirlas a opciones más tradicionales, cargándose de paso la credibilidad de los fabricadores de encuestas, la poca que conservaban. Si fuera cierto el regalo tampoco habría que agradecérselo porque no parece producto de su generosidad sino más bien de su estulticia. Entre paréntesis: para entender el comportamiento del primer ministro es muy recomendable releer Las leyes fundamentales de la estupidez humana, que Carlo M. Cipolla incluyó en aquel delicioso Allegro ma non tropo.

27 jun. 2016

Splendid Isolation

Reina Victoria (1837-1901)

En tiempos modernos ‒la historiografía británica no distingue, como la continental, la Edad Contemporánea de la Moderna‒ y muy particularmente en el XIX, la política del Reino Unido respecto de Europa estuvo definida por un espléndido aislamiento, expresión en la que el adjetivo, espléndido, era decisivo. Exhibía la gloria del Imperio y marcaba un punto de superioridad respecto del continente que los ingleses nunca pudieron ni quisieron ocultar. El afán por conservar antiguallas, otra característica de su idiosincrasia, quizás les haya tendido una trampa porque queriendo resucitar aquel espléndido aislamiento puede que sólo hayan podido rescatar aislamiento. Me refiero naturalmente al Brexit.

24 jun. 2016

Los caminos y las metas


Anguita resucitado ha dicho en un mitin de Unidos Podemos en Córdoba, la ciudad que parió a Trajano y a él mismo, que aprendió en el Partido Comunista lo importante que es a dónde se va y lo secundario de todo lo demás. Y es que las cosas hay que aprenderlas en alguna parte, por ejemplo, él mismo aprendió el comunismo en aquellos prácticos manuales de la célebre marxista chilena Marta Harnecker, a falta de mejor praxis, de ahí la rigidez que le invade y que ha acabado por convertirlo en efigie de sí mismo. Por su parte, el ministro Fernández Díaz, no lo ha dicho, pero ha demostrado en el chusco suceso de la escucha en su despacho que los procedimientos le importan un rábano, que él va a lo que va, o sea, a salvar a la patria, y que caiga quien caiga y caiga como caiga. Esto debió aprenderlo en la espiritual enseñanza recibida desde la infancia que le dictó: lo que importa son las esencias, el alma; al cuerpo, mucho más si es el de otros,  y a los métodos les pueden ir dando. Mira por donde viniendo por caminos tan distintos han desembocado en el mismo lugar, o sea, que lo único que importa son sus ensoñaciones paradisiacas, terrestres o celestiales, lo demás al cuerno.

21 jun. 2016

Las leyes y los reglamentos

Que la reforma de la ley electoral no es una prioridad lo ha demostrado la nueva geografía parlamentaria con la aparición de dos nuevos partidos con gancho y la unión de IU a Podemos. De pronto el sempiterno y escandaloso problema de la proporcionalidad ha desaparecido. Es más, ya hay quien levanta voces defendiendo nuestro sistema que comparativamente con los países de nuestro entorno no sólo no suspende sino que saca nota. Desde luego carece de elementos ‘correctores’ tan brutales o arbitrarios como los de ciertos vecinos, de las complejidades poco justificadas de otros e incluso de la obsolescencia de alguno.

16 jun. 2016

Volver a empezar

Como todo el mundo sabe el tiempo para los viejos corre de manera inclemente. Ayer mismo fui a una consulta médica en busca de alivio para la vagancia creciente de mis articulaciones y me encontré con que el médico, cincuentón de largo, había sido alumno mío en su adolescencia; salí con las rodillas en las mismas condiciones pero con un principio de depresión. Ítem más, no hemos tenido tiempo de cerrar la boca en la discusión sobre la necesidad de cambiar la ley electoral, cuando ya nadie recuerda que alguna vez se hablara de tal cosa. El argumento menor era que la habían hecho las Cortes franquistas de lo que se deducían toda clase de trampas alevosas; luego, mil y una invectivas contra la ley Dhont, las circunscripciones, las listas cerradas ¡qué se yo! Lo cierto es que todo el mundo, o casi, estaba en que era la responsable del blindaje del bipartidismo que, según parecía, era objeto de abominación universal. El caso es que las últimas elecciones han demostrado que sí se puede, con perdón, que bastaba con que la gente dejara de votar a los dos de siempre. ¡Tiene bemoles el asunto! ¡Si lo hubiéramos imaginado!

10 jun. 2016

Asaltar los cielos

Leo por ahí, en alguien que alerta a Iglesias, que está bien asaltar los cielos pero que hay que mantener los pies sobre la tierra. Imposible, varias leyes no debatidas en ningún parlamento, o sea, de las de pata negra, convierten la acción en pura quimera. La física es así de puñetera, si eres de carne y hueso nada tienes que hacer por los cielos; si estás en los cielos nada puedes hacer por aquí, salvo sobresaltar a algún pastorcillo (difícil porque la legislación laboral hace tiempo que la tomó con el trabajo infantil) para que te levanten una capilla o algo así ¡Siempre el ladrillo!

4 jun. 2016

Ciberjusticia

He tenido una pesadilla. Me enfrentaba a un juicio en el que de jurado estaba mi vecino del tercero. Era evidente que controlaba la situación y al resto de jurados, que eran anodinos y no parecían demasiado despiertos o interesados, algunos ni siquiera tenían cara, eran simples tocones de madera en una silla. A la hora de dictar sentencia se había convertido por arte de birlibirloque en el magistrado presidente. Allí estaba con la misma sonrisa prepotente y las mismas ganas de fastidiarme. Me desperté sobresaltado. Kafka tenía sueños parecidos.

2 jun. 2016

El cardenal que regresó del pasado

Cañizares dixit: "esto [la familia, la vida] es lo que destruye la ideología más insidiosa y destructora de la humanidad de toda la historia, que es la ideología de género, que tratan de imponernos poderes mundiales (feminismo, ‘imperio gay’ que dice en otro lugar) más o menos solapadamente con legislaciones inicuas, que no hay que obedecer"

De quien se ha educado en la creencia de que unos textos escritos hace entre dos mil setecientos y dos mil años constituyen la guía básica e irrefutable para la humanidad en su comportamiento moral y organización social, no puede decirse que esté al loro sobre los caminos de la sociedad moderna y, mucho menos, esperar que los acepte alegremente. Todo ello sin entrar a considerar el bosque de contradicciones que tales textos presentan (múltiples autores movidos por intereses diversos y condicionados por circunstancias variadísimas surgidas a lo largo de casi un milenio), y su imposible traslado a la mentalidad contemporánea, cuadratura del círculo en la que se empeñan los mil y un credos de esa raíz que pululan por el mundo. El señor Cañizares, Arzobispo de Valencia y cardenal, se encuentra en esa tesitura.