27 abr. 2013

La iglesia, la caridad y la justicia

Una cosa es amar a los pobres y otra detestar la pobreza. Se puede practicar la caridad tratando de mitigar el sufrimiento que la pobreza genera en las personas: amor a los pobres; y se pueden crear, apoyar, exigir las medidas estructurales de cambio social que permitan erradicar la desigualdad, el dominio económico de unos sobre otros: repudio de la pobreza. Nadie duda que la iglesia  practique y promueva el amor a los pobres. Los ejemplos son múltiples en la historia y en el presente. No seré yo quien le quite ese mérito. También es cierto que la bendita práctica ha sido utilizada más veces de las deseables con fines espurios: bien para el proselitismo, o bien para desarmar actitudes de rebeldía potencialmente peligrosas para la conservación del statu quo social. Pero ese es otro debate. Lo que suscita dudas, por decirlo con suavidad, es que la prédica del amor a los pobres se complemente con la condena de la pobreza, y mucho menos con la acción positiva por su erradicación definitiva.

23 abr. 2013

¿Calentamiento global?


En la segunda mitad de los 50 era un adolescente. Por entonces me había aficionado a la lectura y devoraba cualquier cosa que cayera en mis manos, por supuesto también la prensa. Ciertos titulares leídos en aquel tiempo los he conservado en la memoria como se conservan olores, imágenes lejanas sin que sepamos muy bien por qué. Recuerdo con nitidez algunos que anunciaban la proximidad de un periodo glacial, dado que el clima se había recrudecido en la mitad del siglo y, según los cálculos de los paleoclimatólogos, ya tocaba una nueva glaciación, suponiendo que el ritmo  temporal de las anteriores continuara. Hoy no sólo se ha alejado tal perspectiva sino que se habla de calentamiento global.

9 abr. 2013

Reflexiones sobre la democracia (9)

Las democracias realmente existentes pueden presentarse con multitud de formas y colores: monarquías constitucionales, como las que pertenecen a la UE; sistemas parlamentarios, en los que el legislativo es hegemónico; regímenes presidencialistas con fuerte separación de poderes, caso de EE.UU… En todas ellas la organización territorial (del centralismo francés a la confederación helvética, pasando por toda suerte de federalismos) y los métodos electorales (mayoritarios, proporcionales, mixtos…) son igualmente variopintos. La presencia de los partidos es universal pero en unas son meras plataformas electorales mientras que en otras están fuertemente disciplinados y su poder desborda las instituciones políticas inundando secciones de la maquinaria social.

5 abr. 2013

Todo lo que era sólido


Hace tiempo que no dedicaba un post a comentar un libro, quizás porque no es corriente dar con uno que realmente merezca la pena. En este caso el ensayo de Muñoz Molina, Todo lo que era sólido, es una clara excepción.
La cita de Joseph Conrad con la que se abre el libro, «Es extraordinario como pasamos por la vida con los ojos entrecerrados, los oídos entorpecidos, los pensamientos aletargados», nos pone inmediatamente en la pista que desvela la perspectiva desde la que Muñoz Molina reflexiona y escribe este ensayo, que no dudo en calificar, de entrada, como excepcional, lúcido, sincero hasta la incomodidad y revelador en el sentido en el que en una película fotográfica se revelan las imágenes que un instante antes permanecían invisibles para nuestros ojos.

1 abr. 2013

La ciencia y la vida eterna

La fundación de John Templeton (Templeton Fundation) residenciada en USA emplea sus cuantiosos fondos a la titánica, y se me antoja que inútil, tarea de compaginar ciencia y religión. Hace unos años dediqué un post, con el que me divertí bastante, a un famoso experimento de la oración, que financió esa institución y Dawkins había contado en El Espejismo de Dios, en donde tuve noticia de él. Estos días recoge la prensa que la misma institución dedicará varios millones de dólares a una nueva investigación, ahora sobre si existe la vida de ultratumba y los “espacios” en que se desarrolla: cielo, infierno, purgatorio, karma… La verdad es que me cae simpático el empeño aunque sólo sea porque pone los pelos de punta a los creyentes fundamentalistas que ven en él blasfemia más que interés científico o, lo que fue quizás la intención inicial del fundador, el intento de liberar a la religión de la hojarasca supersticiosa más tosca.