26 feb. 2016

Diputaciones


Aparecen las diputaciones provinciales en la Constitución de 1812, aunque sin concreción y como un recuerdo, que aspira a institucionalizarse, de las juntas o diputaciones de defensa que habían surgido a nivel provincial por toda España frente a la invasión francesa. Conviene aclarar que cuando la Constitución del 12 habla de provincias se refiere a 19 circunscripciones, que nombra y que se parecen más a los reinos o divisiones del Antiguo Régimen que a las provincias actuales. Como es sabido, la constitución fue abolida sólo dos años después (1814), así que no hubo tiempo de ponerlas en marcha. Tampoco en el trienio del 20 al 23 en que los liberales volvieron al poder. Fue en la década de los 30 con el cambio de régimen que trajo el relevo en la corona y después de que cuajara la división provincial de Javier de Burgos, cuando, por fin, comienza su andadura efectiva. Junto a los gobernadores provinciales fueron las dos instituciones que ayudaron a consolidar la nueva estructura provincial, que caló en la conciencia de los españoles profundamente hasta el punto de crear una especie de patriotismo provincial visible todavía hoy. Con todo, la provincia, los gobernadores y las diputaciones, fueron elementos de un Estado centralista (y racionalista), heredero a un tiempo de la monarquía borbónica dieciochesca e ilustrada y del jacobinismo revolucionario francés.

22 feb. 2016

Brexit

Tengo medianamente claro cuáles serían los beneficios del Brexit en el supuesto de que en junio los británicos se decantaran por esa opción. Obviamente desaparecería la piedra en el zapato que padece la Unión desde la entrada del Reino Unido en 1973. Las peculiaridades que disfrutan algunos estados miembros podrían desaparecer y la igualdad podría volver a ser norma. El objetivo declarado en los tratados de progresar en la unión política, no sólo en el comercio, podría por fin ser atendido sin el freno, sin la declarada oposición de un miembro tan importante, y los corifeos que se manifiestan a su sombra. Suponiendo que el daño causado por los británicos no haya sido definitivo puede que en un tiempo breve se pudiera dar un salto adelante de verdadera importancia.

20 feb. 2016

En las mismas

Los que han disfrutado algún privilegio desde el nacimiento acaban confundiéndolo con un derecho, y, cuando se les hace ver que es una gracia de la que han gozado sin demasiado fundamento, sacan a colación todo tipo de fantasmas: derechos históricos violados, el sentido común amenazado, la costumbre aniquilada, lo razonable puesto en solfa… Una buena parte de los católicos de este país, practicantes o no, se sienten con derecho a imponer sus criterios y a escandalizarse ante cualquier crítica a sus posiciones de privilegio se utilice el medio que sea: el escrito razonado, cualquier expresión artística… el recurso a la ley. Igual la derecha (aquí, una advocación de lo mismo), que ha hegemonizado la vida social desde tiempo inmemorial, aunque desde la transición haya mostrado algunas debilidades que han permitido gobiernos socialdemócratas, pero sin perder nunca el mango de la sartén, o sea, la cosa económica.

12 feb. 2016

El (sin)sentido común

La etimología nos proporciona a veces sorpresas, pero casi siempre revelaciones interesantes: ‘extravagante’ (raro, insólito) es un término que procede del latín tardío extravagans – antis, participio activo de extravagari, que significaba ‘andar errante por fuera de los límites’. Seguramente no hay un vocablo que se oponga mejor a la expresión ‘sentido común’, que precisamente se emplea para designar el pensamiento o la acción que está dentro de los límites de lo razonable, es decir de aquello que puede aceptar la mayoría en un momento y lugar determinado. Me detengo en estas dos locuciones por la reiteración con que algunas personas, que tienen por norma apropiarse del sentido común, se enfrentan a los pensamientos o soluciones novedosas con la repulsión que genera lo extraño e insólito, calificando a sus portadores de extravagantes. Rajoy es un caso de libro.