27 feb. 2013

Un nuevo Cortés

Ha saltado a la prensa recientemente la revisión que el arqueólogo y antropólogo francés Christian Duverger ha hecho de la figura y el papel que jugó Hernán Cortés en la conquista e incorporación del Nuevo Mundo a Occidente, en trabajos que el investigador lleva años realizando. Lo que les ha dado carácter de actualidad y el acceso a la prensa diaria es su obra más reciente Crónica de la Eternidad (Ed. Taurus, 2012) [primeras páginas en este enlace], en la que expone la tesis de que la Verdadera historia de la conquista de Nueva España[i], una cumbre de la historiografía de la conquista, y aún de la literatura del XVI, no fue redactada por su supuesto autor, Bernal Díaz del Castillo, sino por el propio Cortés. Una cuestión de bulto que sorprende que no se haya planteado antes, a la vista de los datos que Duverger resalta en una estructura argumentativa llena de sentido común.

Moctezuma II, Cortés y La Malinche

15 feb. 2013

La función pública (2)

«Existe en España una idea generalizada y difundida por los medios de comunicación de que el tamaño del sector público es excesivo. Esta información se ha visto reforzada en los últimos meses en los cuales se destaca el gran volumen del sector público, así como el excesivo gasto que realiza España en compensar a los trabajadores públicos. Esta idea cobra importancia a partir del argumento de su escasa eficiencia, con la conclusión de que un cambio en la gestión hacia el ámbito privado supondría una mejora significativa. […] estas percepciones son erróneas […], el sector público está poco desarrollado, siendo uno de los países de la UE-15 con un sector público más limitado e insuficiente.»

11 feb. 2013

La función pública (1)

La consolidación del Estado moderno a lo largo del XIX y XX se hizo aportando cada vez más servicios a los ciudadanos, así como la garantía de sus derechos, también crecientes. Según la interpretación que había aportado la izquierda revolucionaria el Estado no es sino el instrumento utilizado por las clases dominantes para perpetrar y mantener la explotación del hombre por el hombre. Era posible justificarlo y superar visión tan negativa convirtiéndolo en garante de los derechos de los ciudadanos y proveedor de medios y servicios para una justa redistribución de la riqueza, demostrando así su naturaleza democrática aunque haya sido adquirida tardíamente. Su nueva personalidad apuntaba ya en el XIX, casi paralelamente al proceso de formación, pero no se consolidó hasta el XX, como reacción ante la amenaza revolucionaria y por el acceso de los socialismos moderados (revisionistas) a los gobiernos en Europa. El discurso izquierdista sigue vivo porque continuamente saltan a la vista mecanismos y reflejos que avalan la función denunciada arriba, que, paradójicamente, convive con la de salvaguarda de los derechos y garantía de igualdad que exige la democracia.

7 feb. 2013

Déjà vu


Casi hace un siglo, en 1917, el sistema parlamentario español, que se inaugurara en 1875 con la vuelta de los Borbones (Alfonso XII) y que funcionó cuatro décadas con un artificioso y fraudulento turno de los dos grandes partidos (conservador y liberal), había llegado a su agotamiento. La crisis económica, la corrupción política, las demandas de autonomía de algunas regiones y la situación fuera del sistema de las masas populares, habían dejado sin respuestas al entramado institucional, anquilosado y obsoleto.