22 jul. 2015

Los otros

Algunos animales utilizan una curiosa estrategia de defensa, hacerse el muerto, la inmovilidad absoluta. Los humanos tenemos una equivalente que es hacernos el tonto, adaptación de la anterior a la condición sapiens, pero Rajoy, con mucho, prefiere la primera, la original. No es que lo critique; yo, por ejemplo, que no soy lo que se dice un nadador, hace tiempo que descubrí como mejor técnica para flotar hacerme el muerto. Así que vaya por delante mi comprensión y solidaridad. Desde luego no sirve para la travesía del Estrecho, ni siquiera para la del embalse de mi pueblo, sólo es útil para no hundirse demasiado rápidamente. ¿Si es eso lo que se busca…?

19 jul. 2015

Cuando oigo la palabra religión

«Cuando oigo la palabra cultura echo mano a la pistola» es una conocida frase cuya autoría se disputa entre varios fachas ilustres, desde Millán Astray a Goebels (por patriotismo yo se la adjudicaría al nuestro). Lo comprendo muy bien, es un movimiento reflejo de defensa, y no es nada raro que haya mucho prócer, especialmente si está uniformado, que se sienta amenazado por la cultura. Yo, por ejemplo, cada vez que oigo la palabra religión reprimo con dificultad el grito de cuerpo a tierra y si no me lanzo al suelo es por temor a confundirme con fieles postrados.

14 jul. 2015

Ahora en común

La nueva oferta política de la izquierda, Ahora en Común, me parece un suceso trascendente a tan pocos pasos de las generales. Sin duda será decisiva en mi voto, aunque todavía no sé si porque la votaré con ímpetu o porque precisamente la excluiré de mis opciones y me inclinaré definitivamente por los socialdemócratas corruptos de siempre. Si no fuera porque la experiencia me dice que es un procedimiento inútil cogería un folio e iría poniendo en dos columnas enfrentadas los pros en una y las contras en otra, luego optaría por la de más peso. Digo que es inútil porque nunca supe pesarlas y al final me quedé con el mismo dilema sólo que abrumado por la frustración y con un folio menos. De cualquier forma, aunque sea a título de terapia (en estos momentos de tribulación me está haciendo falta alguna, la que sea) desgranaré algunos pros y contras a ver que sale. Ahí va (para la mejor comprensión de la cosa se recomienda leer por filas, primero un ‘pro’ y luego el ‘contra’ correspondiente):

11 jul. 2015

La deuda griega

Los nacionalistas alemanes de antes admiraban tanto a los griegos clásicos que los imaginaron rubios, apolíneos y con los ojos azules, ancestros arios. La afición que les profesaron sólo es comparable con el desprecio que sienten ahora que los han redescubierto morenos y marrulleros, o sea mediterráneos. Y es que el amor siempre fue engañoso y poco duradero.

El siglo XX, fue de verdad violento, eso queda en su debe, pero también fue político. La política estaba en todas partes y lo organizaba, o desorganizaba (según gustos), todo. Para comprenderlo nada como recurrir al aleccionador ejemplo de cómo se trató la deuda alemana en aquel entonces y como se trata ahora la griega.

8 jul. 2015

Podemos y la metafísica

En un poema bastante críptico, conservado sólo en fragmentos citados por otros filósofos de su cuerda o de la contraria, Parménides, considerado uno de los padres de la filosofía, dijo: «Lo que es es y lo que no es no es» o «El ser es y no puede no ser» (no confundir con aquella otra sentencia: «Lo que no pue ser no pue ser y además es imposible» emanada del círculo taurino, un pozo de sabiduría poco explorado). A primera vista puede dejarnos perplejos que algo así haya marcado el inicio de la filosofía, pero es pura metafísica, ciencia que, la verdad sea dicha, nunca sabremos si es o no es. De hecho otros filósofos la reducen a problemas de lenguaje, y no deben andar muy lejos del acierto porque el mayor debate hoy sobre la susodicha proposición es puramente filológico, a ver si donde dice digo dice digo y no dice Diego; al fin y al cabo estos chicos solían usar el griego jónico-ático de hace 2500 años, sólo un pelín más inteligible que el lunfardo.

6 jul. 2015

La funesta manía de pensar

No sé si siento admiración o miedo ante esas personas que piensan y siempre pensaron lo mismo, que ni la edad ni las demás circunstancias personales o ambientales les hicieron desviarse del camino que descubrieron en los comienzos. Imagino, en el caso de la edad, que la experiencia ha ido ratificando una tras otra las conclusiones de sus pensamientos. Eso es admirable sobre todo si comprobamos, como no podía ser de otra manera, que estos pensadores monolíticos se encuentran en cualquier punto de la rosa de los vientos ideológicos, lo que, si seguimos los preceptos de la lógica (no son verdad a la vez una cosa y su contraria), induce a concluir que sufren algún tipo de error en el proceso evaluador de su experiencia. Es muy posible que esas personas no existan, que no sean sino la imagen que queremos proyectar en el escenario del teatro/mundo y que, a fuer de representarla, la hemos asumido como propia, ocultando las contradicciones internas salutífera o conflictivamente. Quiero decir que algunos lo hacen tan eficientemente que redunda para ellos en salud y tranquilidad, pero que cuando la artimaña es chapucera conduce al conflicto interno, a la perplejidad y a la incertidumbre. Si fuera así, casi con certeza yo estoy entre estos últimos.

1 jul. 2015

Calendario

Dice el Papa que están estudiando fijar para siempre la fecha de la Semana Santa y que no ande por más tiempo bailando en el calendario sin ton ni son.  Perdón, ya sé que sí que tiene ton y son pero a nosotros nos coge tan lejos que hace tiempo que perdimos el compás. La Pascua era una festividad judía y su calendario era lunar, o casi, por lo que al colocarla sobre un calendario solar, el romano, que también es el nuestro, con alguna modificación promovida por otro papa, no encaja y se producen esas variaciones anuales que tantas veces nos han hecho preguntar ¿Cuándo cae este año la Semana Santa? No pasa lo mismo con la Navidad que siempre es el 25 de diciembre. El secreto está en que a los evangelistas se les pasó el detalle de la fecha del nacimiento de Jesús y la Iglesia improvisó colocándolo en el solsticio de invierno que es cuando los romanos celebraban el nacimiento de Júpiter o del Sol (diae solis invictus), con lo que se mataban varios pájaros con el mismo tiro, deporte al que tan aficionada ha sido la Iglesia per secula seculorum.