La nueva oferta política de la izquierda, Ahora en Común, me
parece un suceso trascendente a tan pocos pasos de las generales. Sin duda será
decisiva en mi voto, aunque todavía no sé si porque la votaré con ímpetu o
porque precisamente la excluiré de mis opciones y me inclinaré definitivamente
por los socialdemócratas corruptos de siempre. Si no fuera porque la
experiencia me dice que es un procedimiento inútil cogería un folio e iría
poniendo en dos columnas enfrentadas los pros en una y las contras en otra,
luego optaría por la de más peso. Digo que es inútil porque nunca supe pesarlas
y al final me quedé con el mismo dilema sólo que abrumado por la frustración y
con un folio menos. De cualquier forma, aunque sea a título de terapia (en
estos momentos de tribulación me está haciendo falta alguna, la que sea)
desgranaré algunos pros y contras a ver que sale. Ahí va (para la mejor
comprensión de la cosa se recomienda leer por filas, primero un ‘pro’ y luego
el ‘contra’ correspondiente):