Entrando
al trapo desde el primer momento y sin rodeos dice Albert Camus en el primer
párrafo de El mito de Sísifo:
«No hay más que un problema filosófico verdaderamente
serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es
responder a la pregunta fundamental de la filosofía».
Bien sea por la consecuencia que
encierra tal aserto o porque comparto plenamente la opinión del filósofo, me
parece útil reflexionar sobre la cuestión, aunque sea con la levedad que
imponen mis limitaciones.
