Me aburre la constante apelación
a lo natural, la facilidad con que se tilda algo de anti natural. Por supuesto,
se trata de demonizar actitudes, logros, avances, derechos… en fin, cualquier
cosa que se aparte de los intereses vitales, económicos o ideológicos de quienes
formulan la descalificación. Estos días, a propósito de la multitudinaria
manifestación francesa contra el derecho a adoptar de las parejas homosexuales,
ha vuelto a usarse la expresión hasta el hastío.