22 nov. 2010

Irlanda y los escarabajos

Irlanda es un pequeño país que aparte el whisky, la cerveza y su propia independencia no se le conocen mayores gestas (antes, en la alta Edad Media, llenó de monjes media Europa, pero aquello ya está olvidado, pelicos a la mar). Por lo que la conocemos todos los que hemos leído algún texto de historia universal es por la gran hambruna de mediados del XIX. La patata, que poco tiempo antes había venido de América, fue la salvación de buena parte de la Europa del norte, poco apta para el cereal por el frío y la humedad. Los irlandeses lograron una benéfica asociación entre patatas, cerdos y aldeanos por la que el tubérculo alimentaba a ambos y los irlandeses se nutrían de los dos. Todos vivían felices hasta que apareció un cuarto en discordia: el Leptinotarsa decemlineata o escarabajo de la patata, coleóptero al que nadie había invitado pero que dejó a los cerdos y a los irlandeses a dos velas. El hambre que asoló el país produjo una memorable catástrofe demográfica por las muertes y la emigración: millones de irlandeses quedaron sepultados junto a las patatas que no acababan de cuajar o saltaron el océano en busca de mejores tierras. Uno de tantos episodios de la lucha del hombre con la naturaleza, que no tienen brillo, ni generan héroes, como las batallas que protagonizan los guerreros, pero que produce derrotas o victorias más importantes que aquellas. En este caso, una lacerante derrota que sólo el tiempo, muchísimo tiempo, logró apaciguar. Cuando Irlanda ingreso en la UE era todavía uno de los países pobres del continente.

Dios aprieta pero no ahoga, dicen aquellos que ven a Dios en todas las gracias y desgracias humanas. El ingreso en el club de los ricos tuvo, como para España, efectos salvíficos, algunos aseguran que milagrosos. El país de las brumas entró en calor. Primero los fondos europeos, después el euro, con el aliño del precio bajísimo del dinero, la desregulación y el descenso de impuestos propiciados por los visionarios del neoliberalismo, la lengua inglesa que los nacionalistas no habían logrado erradicar y una burbuja inmobiliaria que hubiera hecho las delicias de Jesús Gil, todo ello lo convirtieron en un paraíso del nuevo capitalismo triunfante, asentado sobre un casi paraíso fiscal, que atraía multinacionales como la miel a las moscas. La UE era la nueva patata para Irlanda, sólo que ahora no se limitaba a saciar el hambre sino que aportaba todos los refinamientos, el lujo y los excesos de la riqueza, amén del orgullo y la vanidad de sentirse admirados y envidiados. ¿Quién iba a sospechar que el tubérculo estuviera infectado por un nuevo coleóptero de caparazón más duro que el Leptinotarsa y de apetito mucho más voraz? De momento el tragón escarabajo ha dejado sin sustancia a la totalidad de la banca; por su parte, el Tesoro Público ha quedado sin aliento en un intento de tapar con dinero los túneles que abría el bicho. Ahora los irlandeses, como antes los griegos, se han entregado, abatidos por fin, en manos del FMI y de sus socios europeos, que arruinarán su paraíso de cartón piedra, poniéndoles difíciles las cosas de nuevo y dejándoles la sensación de que alguien les tomó el pelo.

Como los habitantes de la dulce Éire siempre fueron muy religiosos les queda rezar, puede que arriba no les tengan en cuenta la movida contra los curas pedófilos ¡Quién iba a saber!

3 comentarios:

eclesiastes dijo...

Hablando de hambres, cerdos, e irlandeses:
"Una Modesta Propuesta para acabar con el hambre en Irlanda"

http://books.google.es/books?id=WCsCR6yVPLIC&lpg=PP1&dq=jonathan%20swift&pg=PA1#v=onepage&q&f=false

debe de estar traducido tambien; no me manejo bien con esto de recolectar libricos del internes, todavia, pero estoy intentando aprender a liberarlos.

sobre el Tema de las hambres del XIX, para el que no lo haya disfrutado, recomiendo al Edward Palmer Thompson, estoy releyendolo :
"Tradición, revuelta y consciencia de clase : Estudios sobre la crisis de la sociedad preindustrial"
( Crítica, 1979, ISBN 8474230934 )

me he encontrado esto pa descargarse sus obritas :

http://bibliotequita.wordpress.com/2009/04/01/epthompson-%C2%B7-costumbres-en-comun/

http://www.nodo50.org/rebeldemule/foro/viewtopic.php?f=19&t=8544&start=0&sid=d13d9b8bb87281bea6380041488cd03d

y, bueno, irlanda no solo invento el reloj de cuco y el chocolate; tambien nos dio al Swift, p.e.

pero sí, manda güevos que los dogmas neoliberales revienten las burbujas de las prosperas vanidades
y que las soluciones propuestas sean las mismas neolibelarilades en francias, grecias, españas y etc

salut y suerte.

eclesiastes dijo...

http://biblioteca.homohabitus.org/alimentos/10.html

A. R. C. dijo...

Conozco las dos obras que citas, pero la referencia que haces es un excelente complemento para el post. Te agradezco mucho tus aportaciones, siempre acertadísimas.
Salud.