1 abr. 2015

Montesquieu vive

Existen mil y un sistemas de participación política de la ciudadanía en la cosa pública, casi tantos como instituciones o Estados. Todos se han escogido porque se consideraron los mejores para aquella situación. Otra cosa es quién o quiénes hayan sido los evaluadores. Pero es obvio que un sistema, del que se ha comprobado su eficiencia en determinado ambiente (socio-económico-cultural) no es trasplantable, sin más, a otro: después de lo visto en los últimos años muchos rezan porque Marruecos no se vea forzado a experimentar con la primavera y conserve su régimen otoñal de despotismo (¿ilustrado?) teocrático moderado con ribetes democráticos. Sé que esto suena a Montesquieu, que le vamos a hacer, pero si esperáis un poco os va a sonar más.


La incorporación de los trabajadores a la vida política se produce en el capitalismo tardío (los griegos, supuestos creadores del invento, reducían los derechos a una minoría, de la que quedaba excluida el grueso de la mano de obra, incluida la doméstica: mujeres). En determinadas situaciones y momentos históricos se dieron a veces experiencias democráticas, pero como para ello se requiere un trato entre iguales, siempre quedaron reducidas a ámbitos minúsculos incapaces de generalizarse, como por ejemplo en algunas instituciones medievales. Así, fuera del capitalismo la democracia es una rareza y, bien analizada, pura apariencia (*).

En el capitalismo global la democracia debería ser global, sin embargo sólo se han materializado intentos muy imperfectos (ONU) y un impulso, más o menos impreciso que se aprecia por todos los rincones del planeta. Las relaciones desiguales entre periferia y centro del sistema han propiciado que el entramado de derechos que la conforman solo se sostenga en el centro. En las periferias la situación es indefinida, líquida o claramente no democrática.

La insatisfacción no es sólo por esta incapacidad para la globalidad sino también porque donde se da nunca alcanza la excelencia. Con la democracia pasa que jamás estamos satisfechos del todo con sus prestaciones, entre otras cosas porque es el único sistema que permite explicitar el descontento sobre él mismo, hasta el punto de que la autocrítica forma parte de la sustancia que le da vida.

En un plano teórico podríamos decir que la democracia perfecta sería la democracia directa y aquella en la que los responsables de la gestión se designaran por sorteo. Así lo hacían los griegos y también en algunas instituciones medievales por el procedimiento denominado insaculatorio (se sacaba de un saco o bolsa el nombre del elegido por azar). No se nos escapa que eso sólo es posible en ámbitos muy reducidos y cuando la homogeneidad de los miembros es casi absoluta. Para que el sistema sea viable en grupos extensos y heterogéneos (Estados) ha habido que inventar la representación y la selección de representantes y gestores por procedimientos diversos y complejos que, por lo mismo, no siempre inspiran confianza.

Inevitablemente el método representativo introduce una, o varias, cuñas aristocratizantes en el sistema: 1) seleccionando a ‘los mejores’ (ἀριστοκρατία aristokratía, de ἄριστος aristos excelente, y κράτος, kratos, poder); 2) proponiendo mecanismos que modulen la proporcionalidad en uno u otro sentido, etc. Por muy pasado de moda que se nos antoje, aquí aparece de nuevo Montesquieu con sus razonables limitaciones a la democracia.

La inadecuación del ideal a la realidad explica los intentos frecuentes de reforma o de revolución y sostiene un discurso que mantiene la posibilidad de la perfección o mejoras muy sustanciales. Lo difícil es determinar cuándo es crítica razonable o simple fundamentalismo. Porque también hay un fundamentalismo democrático, que, al final, siempre siempre demuestra no merecer el calificativo.
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(*) Históricamente hablando la vinculación capitalismo – democracia es innegable. Otra cosa es que la democracia trascienda al capitalismo e incluso pueda ser herramienta para su transformación y superación.

1 comentario:

Mark de Zabaleta dijo...

Excelente artículo...